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sábado, 18 de mayo de 2013

Lince Ibérico (Lynx pardina)

Fueron cuatro las veces que tuve que visitar la sierra de Andújar para poder tener la oportunidad única de ver a una de esas especies tan míticas y especiales que es difícil pensar en ninguna otra que la supere... creo que no la hay!
El 18 de marzo de 2012 se cumplió un sueño, espero poder repetirlo, las noticias sobre la especie son esperanzadoras. Tuve la ocasión de poder hablar con propietarios de fincas y es reconfortante escucharles hablar con orgullo de que en sus fincas cría el Lince. Con la confianza en que este comportamiento se extienda, aquí os dejo registro de mi experiencia. Las fotos no valen nada, obvio es, ¡pero ya me hubiera gustado poder tener una similar del Lobo, por poner un ejemplo de especie que he podido ver pero no fotografiar!

Lince Ibérico (Lynx pardina). Los Escoriales - Las Lanchas. Sierra de Andújar. Jaén.
En Andújar es fácil toparse con espectadores de excepción, como este simpático Mocho, que dicen los gallegos.
Mochuelo Europeo (Athene noctua). Los Escoriales - Las Lanchas. Sierra de Andújar. Jaén.

lunes, 25 de febrero de 2013

Nutria Paleártica (Lutra lutra)

Nutria Paleártica (Lutra lutra). Barrueco de abajo. Monumento Natural de Los Barruecos. Malpartida de Cáceres.
Pocos animales transmiten tanta simpatía como la Nutria. Juguetona, curiosa y divertida, se encuentra ampliamente distribuida por casi todo el país, desde el nivel del mar hasta los 1.715m. (laguna de los peces, Zamora) ¡aunque eso no quiere decir que sea fácil verla!.
La Nutria está considerada un barómetro de la calidad del estado de las aguas continentales peninsulares y su cada vez mayor presencia daría prueba de la mejoría en esta calidad (secem, J.M. López y J. Jimenez). Particularmente, a mi no me parece que la Nutria sea especialmente exigente con este particular, pues la ves en sitios que realmente creo que dejan mucho que desear, pero insisto que esto es sólo una opinión personal basada únicamente en observaciones esporádicas, criterio poco sistemático, vamos...
Aunque de hábitos nocturnos, se deja ver con frecuencia a pleno día.
Mi última observación fue una inesperada sorpresa. Se da la circunstancia de que en cuestión de tres días la vimos en tres sitios distintos: primero, el 27 de diciembre, en Monfragüe, junto al puente del Cardenal y al día siguiente en el Embalse de Talaván. Pero donde no sólo pudimos verla a placer, sino también fotografiarla nadando tranquilamente delante de nosotros, fue en Los Barruecos, como atestiguan estas fotos.
Nutria Paleártica (Lutra lutra). Barrueco de abajo. Monumento Natural de Los Barruecos. Malpartida de Cáceres.
Tras su exhibición, se quedó observándonos un buen rato desde la oscuridad de una cueva rupestre, cueva que apestaba a pescado, señal inequívoca de su repetido uso en el magnífico entorno de este bonito enclave natural.
Barrueco de abajo. Monumento Natural de Los Barruecos. Malpartida de Cáceres. Al fondo, el museo Vostell.
Os dejo con una vieja observación, esta vez en la Portilla del Tietar, donde se volvió a mostrar confiada; conocedora de mi presencia, no pareció importarle lo más mínimo mientras escudriñaba por entre el derrumbe de cuarcitas.


Nutria (Lutra lutra) en la Portilla del Tietar, Monfragüe, Extremadura, España from Javier Atrio on Vimeo.

lunes, 9 de abril de 2012

Chile VII: Estepa Patagónica

Patagonia. Región de Magallanes. Chile.
Teníamos que abandonar Puerto Natales y todavía no habíamos anotado algunas de las especies más interesantes de los ambientes esteparios de la Patagonia Chilena. Cansados del viento que imposibilitó la salida de los barcos que visitaban el glaciar Balmaceda y Serrano, apostamos por llenarnos de Patagonia en nuestro regreso a Punta Arenas. ¿Cómo volver sin el Cazamoscas Chocolate (Neoxolmis rufiventris), especie de distribución muy localizada y restringida a áreas de pastizales abiertos con arbustos dispersos propias de estas latitudes? ¿Cómo decir que estuvimos aquí sin observar a la rara Agachona Chica (Thinocorus rumicivorus), aquí conocida como Perdicita, una extraña mezcla de paloma y alondra con pico de gallinácea y vuelo soberbio de alas largas y puntiagudas?. ¿Cómo no intentar al menos observar al Chorlito Cabezón (Oreopholus ruficollis) y al Chorlito Chileno (Charadrius modestus), que pese a compartir nombre de pila no se encuentran tan emparentados?
El bonito Chorlito Cabezón (Oreopholus ruficollis), aquí llamada Chorlo de Campo. Región de Magallanes. Chile. Foto: S. Villa.
Esas fueron algunas de las especies que vimos en nuestro trayecto de 150 km. en los que no nos  cruzamos con nadie, tal era la sensación de soledad, dura y sin contemplaciones. Extensiones ganaderas infinitas de vegetación rala, arbustos almohadillados y suelo de rojo y recio líquen. Tierra barrida permanentemente por el viento, hasta el punto de que nos fue imposible montar el telescopio fuera del coche. Esta foto del Chorlo de Campo se hizo desde el coche, zarandeado en rachas irregulares por Eolo. Las aves todas se mostraban agachonas, evitando volar y así no tener que luchar contra el viento dominante. Los mamíferos no lo pasaban mejor, por aquí se dejaron ver el frecuente Guanaco (Lama guanicoe) y el ecléctico y solitario Zorro Gris (Lycalopex griseus). Este Zorro forma parte de la larga lista de ejemplos de mala gestión ambiental, donde intentando corregir un error, se acaba cometiendo otro mayor. En efecto, fue introducido en Tierra de Fuego para combatir la sobrepoblación de Conejo (Orictolagus cuniculus), también introducido décadas antes. Resultado: sigue habiendo conejos pero las poblaciones del nativo Zorro Culpeo de la isla (Lycalopex culpeaus lycoides), el Tuco tuco de Magallanes (Ctenomyx magellanicus) y otras especies de aves como el Cisne Coscoroba (Coscoroba coscoroba) se han visto seriamente afectadas.
Este Zorro Gris (Lycalopex griseus) protege su alimento aguantando estoicamente ante el viento reinante en la patagonia chilena. Región de Magallanes. Chile.
El camino que elegimos se suponía que nos llevaría a Punta Delgada, no parecía tener pérdida, pero no teníamos la total certeza. Con el depósito de un 4x4 y contando con tener que completar más de 300 km. en total si no equivocábamos la ruta, se respiraba cierta tensión según elegíamos pista en cada encrucijada...
Estos encharcamientos estacionales eran especialmente investigados en la búsqueda de otra de las estrellas de la zona, el Chorlo de Magallanes (Pluvianellus socialis). No lo vimos aquí ni en Tierra de Fuego un día después, quedando así junto al Pato Torrentero (Merganetta armata) en la lista de frustraciones chilenas o casi mejor, en la lista de motivos para volver... Al que sí vimos en las proximidades de estos encharcamientos fue al Falaropo de Wilson (Steganopus tricolor), recientemente cambiado de género y el único de los Falaropos observados regularmente en el interior. Para completar la foto ornitológica de estas estepas no podemos dejar de comentar algunas de las especies quizá más comunes en esta época del año, o al menos así nos pareció a nosotros. Se trata de los reproductores boreales Correlimos Culiblanco (Calidris fuscicollis) y Correlimos de Baird (Calidris bairdii) que observamos frecuentemente en un ambiente tan, a priori, poco apropiado para un "playero".
Guanaco (Lama guanicoe). Región de Magallanes. Chile.
Ñandú Petizo (Pterocnemia pennata). Región de Magallanes. Chile.
Ya llegados a la costa, la dureza patagona se mostraba así de implacable.



Nuestro recorrido por el sorprendente y diverso Chile estaba tocando a su fin. Ya sólo nos faltaba el salto a Tierra de Fuego, para el que había que atravesar el evocador Estrecho de Magallanes.

sábado, 7 de enero de 2012

Arizona: Gran Cañón del Colorado

Duratón, Lobos, Piedra, Añisclo, Cares, Riaza, Júcar, Mesa, Ebro, Rudrón, Cabriel, La Hermida, Arbayún, Lumbier... Todos estos topónimos tienen algo en común. Para los que acechamos, según dijo el poeta, a los pájaros, todos ellos tienen su significación más allá de lo geológico, asociaciones resultado de la avifauna que los puebla. Particularmente, en mi caso, he perdido la cuenta de veces que los he visitado tras Búhos Reales (Bubo bubo), Águila-azor Perdicera (Hieraaetus fasciatus), Treparriscos (Tichodroma muraria) ó Halcones Peregrinos (Falco peregrinus)... Así que cuando pude visitar el Gran Cañón del Colorado, inevitablemente me venían a la memoria imágines y sonidos de estos otros, sí, más modestos cañones, pero llenos de vida rupícula, vibrante y diversa. ¿Dónde se habían metido las colonias de Buitres?, ¿Dónde están las chorreras blancas delatoras de su presencia?, ¿Por qué no se escuchaban los ecos estridentes de las chovas?, ¿Por qué no ciclean Alimoches por sus despejados cielos?, ¿Y los rápidos y acrobáticos vencejos reales?. Una sensación confusa me invadió. Sentado sobre la abismal profundidad de un cañón que alcanza los 1.6 km., observaba 2.000 millones de años de historia de la tierra: capa tras capa de la elevada meseta que el río Colorado había excavado pacientemente sobre el antiguo lecho de un amplio mar. Mi confusión se desvaneció cuando una pareja de rapaces de imponente envergadura pasó bajo nuestros pies mostrando dos claras placas de plástico numeradas en el vértice flexor del ala. No me lo podía creer! una pareja del resurgido Cóndor de California (Gymnogyps californianus) pasaba a escasos metros de nosotros mientras escuchábamos el graznido de un Cuervo (Corvus corax) que jugaba con el viento de ladera, el mismo que aprovechaban los cóndores con gran elegancia. Al rato, un Halcón Mejicano (Falco mexicanus) me confirmó que esto no era ningun cañón recio castellano. De este modo se completaba la idealizada imagen del cañón tantas tardes antes leído, no menos noches soñado. Me encontraba en el North Rim, la aproximación menos visitada de las dos posibles. Poco quedaba para la puesta de sol, nos había llevado más tiempo del calculado alcanzarlo desde Las Vegas. Esa noche dormiríamos con la satisfacción de los deberes hechos: ya estábamos aquí.
El amanecer o el atardecer son los mejores momentos para deleitarse con las vistas del cañón, cuando mejor se observan los colores de las distintas capas de sedimentos.
Amanece en Bright Angel Point. North Rim. Grand Canyon. Arizona. USA.

Bright Angel Point. North Rim. Grand Canyon. Arizona. USA.
 Entre la fauna del parque, la primera en saludarnos fue esta simpática y confiada Liebre de California (Lepus californicus), muy cerca del patriótico Roosevelt Point, llamado así en honor al presidente enamorado del cañón y que hizo mucho por su protección. En una placa fechada en 1903 se puede leer una cita suya: "Dejadlo tal y como es. No podéis mejorarlo. El tiempo ha hecho su trabajo y el hombre sólo lo estropearía. Todo lo que podéis hacer es protegerlo para vuestros hijos, los hijos de vuestros hijos y para todos los que vengan tras ellos, como la gran visión que todo americano debería ver". (traducción libre propia).

Liebre de California (Lepus californicus). Dispesor de la semillas del Enebro de Utah (Juniperus osteosperma). Black-tailed Jackrabbit. Cape Royal. North Rim. Gran Cañón. Arizona. USA.
Uno de los populares Chipmunks (Tamia sp.), comunes alrededor de los lodges. North Rim. Gran Cañón. Arizona. USA.
Antelope Canyon. Page. Arizona. USA.
Abandonamos North Rim en dirección al South Rim, al  que se accede desde Grand Canyon Village, localidad próxima a Tusayan. En el camino pudimos ver una familia de Guajolotes Gallipavos (Meleagris gallopavo) que pastaban despreocupados en el límite del bosque.
Para alcanzar el South Rim tienes que avanzar en dirección este hasta alcanzar el "Navajo Bridge", ya en territorio Navajo/Hopi. El puente es una notable obra de ingeniería de acero que salva un impresionante desnivel sobre el río Colorado, aguas abajo del artificial lago Powel, nacido tras la construcción de la presa Glen Canyon, que domó el río en 1963. Controversias aparte, próximo a Page, ciudad nacida para alojar a los constructores de la presa, se encuentra una pictórica curiosidad que no puedes perderte: me refiero a Antelope Canyon, literalmente una duna fósil. La luz se cuela por entre la fractura que recorre transversalemente la duna, iluminando las caprichosas formas que ha esculpido el agua en sus paredes: líneas finamente talladas en incontables paralelos. Se me asemejaba a un molde que una imposible tecnología hubiera extraido de los remolinos que forma el agua en su caprichoso deambular en las tripas de la duna. Las ocasionales escorrentías, que entran a presión buscando una salida a la cuenca del Colorado, son las artistas que han logrado esta maravilla geológica. El nombre se lo da el Berrendo, para los ingleses Pronghorn Antelope (Antilocapra americana) que en un pasado pastaba la zona en buen número.
Tras esta visita, continuamos hasta South Rim.
Desert View. Desde la que se ve el delta Unkar, uno de los asentamientos prehistóricos mejor documentados del Cañón. South Rim. Grand Canyon. Arizona. USA.
Hopi Point. South Rim. Grand Canyon. Arizona. USA.
Ardillón de Roca (Spermophilus variegatus). South Rim. Grand Canyon. Arizona. USA.
Ciervo (Cervus elaphus). South Rim. Grand Canyon. Arizona. USA.
Tras la sorpresa de observar esta subespecie enorme de ciervo en las cunetas de las calles de Grand Canyon Village, pastando más despreocupados que una frisona en un prado gallego... Dejamos el Gran Cañón con la esperanza de regresar algún día, quizá esa vez con más tiempo, tiempo que nos permita hacer la ruta hasta el fondo del cañón. Veníamos de un desierto y avanzábamos hacia otro: nuestro próximo destino sería el Joshua Tree National Park, en pleno desierto de Mojave.

domingo, 1 de enero de 2012

California I: Yosemite & Sequoia National Park

La distancia más corta entre dos puntos es la linea recta... ...sobre un plano, pero ¿sobre una esfera? Vale, la pregunta es un tanto falaz, pero, ¿y si esa esfera es la tierra? pues entonces el viento es un factor más importante que lo cartesiano, de este a oeste hay que evitar la corriente de chorro (jet stream), que sopla de oeste a este y es la predominante en zonas templadas (en el viaje de regreso esa corriente ayudará), así que muchos aviones vuelan desde París a San Francisco sobrevolando la banquisa. Mientras otros duermen, es buena idea asomarse y jugar a adivinar el nacimiento de algún témpano y si eso falla, tampoco importa, no creo que habitualmente se tengan muchas oportunidades de observar la banquisa ártica. En julio de 2006, este era el aspecto que mostraba desde el aire.
Vistas de la banquisa desde el avión ruta París - San Francisco. En la imagen superior se observa una bahía en la que concurren tres glaciares y la formación de témpanos.
Elegimos la costa oeste americana por el elenco de opciones que nos ofrecía. Podíamos aunar a sus maravillas naturales, grandes obras de ingenieria, ciudades notables, rincones históricos de cultura hispana y por qué no? parques de ocio para los pequeños. Decidimos empezar por Sierra Nevada, concretamente visitando el famoso Yosemite...
Tunnel View. Yosemite. California. USA.
La estructura de Yosemite es una lección de geología glaciar en vivo y una de las mejores representaciones de valle típico glaciar en forma de U es Tunnel View, una de las imágenes más captadas en Yosemite, por cierto. En la foto se observa, a la derecha, la cascada Bridalveil, a la izquierda, el imponente Gran Capitán, zona de escalada de fama mundial y al fondo se observa el half dome, el medio Domo. Desde luego, la mayor atracción de Yosemite son los paisajes, casi cada sitio en el que te encuentres te ofrece vistas escénicas realmente bellas. Puedes alojarte en algunas de las casas que se encuentran dentro del parque, muy integradas en el paisaje y cómodas para familias.
Upper Yosemite Fall. Caída de 740m, la mayor de entre las cascadas de Yosemite. California. USA.
Glacier Point. Yosemite. CA. USA.

Desde el mirador de Glacier Point, que salva un desnivel de 980m, se observa la mole del half dome (a la izquierda) y el conjunto de cascadas de Vernal (la primera) y Nevada Falls. En el camino a este punto, unos senderistas madrugadores aseguraban haber visto un Puma (Felis concolor). Nosotros no tuvimos tanta suerte, conformándonos con una familia de Carpintero Bellotero (Melanerpes formicivorus), con los atrevidos Vaqueros de Cabeza Castaña (Molothrus ater), los oportunistas Charas ó Arrendajos de Steller (Cyanocitta stelleri) ó con los frecuentes y confiados Ciervos Mulos (Odocoileus hemionus).
Ciervo Mulo (Odocoileus hemionus) cerca del afamado Ahwahnee Hotel. Yosemite. California. USA.

Hembra de Vaquero de Cabeza Castaña (Molothrus ater). Yosemite. California. USA.
En la entrada sur del parque se encuentra Mariposa Grove, un bosque residual de Secuoias Gigantes (Sequoiadendron giganteum), notables coníferas de hasta 80 metros de altura y con ejemplares que superan los 2.000 años. Esta especie es la considerada mayor ser vivo del planeta y su prima la Secuoia costera ó roja (Sequoia sempervirens) pasa por ser el árbol de mayor altura, llegando a alcanzar los 116m. Esta última se puede ver, entre otros lugares, en el Muir Woods National Monument, próximo a San Francisco. Estábamos ilusionados por pasear entre estos gigantes realmente difíciles de fotografiar reflejando su majestuosidad. La experiencia no defraudó.
Secuoias Gigantes (Sequoiadendron giganteum) en Mariposa Grove. Yosemite. California. USA.
Oso Negro (Ursus americanus). Forma castaña occidental. Three Rivers. California. USA.
Quienes nos hemos empapado de campo sabemos lo carpichoso que puede ser el destino con algunas especies. ¿Cuántas horas hemos dedicado a algunas de ellas sin poder siquiera observarlas fugazmente?: largas esperas, repetidos intentos, madrugones, kilómetros de carretera... En otras ocasiones, sin embargo, como nos pasó con el jaguarundi en Argentina, te salen ellas al paso, sin siquiera pensar en poder verlas. Eso nos pasó con este Oso Negro (Ursus americanus) que, desde el coche, vimos urgar en la basura cuando salíamos de Three Rivers en dirección al Sequoia Nat. Park.

General Sherman, la mayor de entre las Secuoias Gigantes (Sequoiadendron giganteum) se encuentra en el Parque Nacional de las Secuoias. 84 m. 2.200 años. Sierra Nevada. California. USA.




Y tras compartir experiencias con la américa profunda en Three Rivers y visitar el Sequoia Nat. Park, continuamos nuestra ruta en dirección a Las Vegas, parada intermedia antes de alcanzar nuestro objetivo primario: El Gran Cañón del Colorado. En el camino, avistamos nuestro primer Coyote (canis latrans) y las frecuentes Codornices de California (Callipepla californica) nos salieron al paso en repetidas ocasiones junto a una grata sorpresa aviar: el Junco Pizarroso (Junco hyemalis). Digo grata sorpresa, porque una vez en Madrid, pude comprobar que esta especie está incluida en la lista de las aves de España de Eduardo de Juana, que es la lista patrón que hace años (1996) decidí que sería la que seguiría.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Argentina IV: Iguazú

Empapados por la exultante belleza turquesa de los glaciares, impresionados por el contacto con una fauna diversa y abundante en Península Valdés, reconfortados por la amabilidad sin par de sus gentes, llegamos al último objetivo de nuestro trayecto: Iguazú.
Foz do Iguaçu. Panorámica desde el lado brasileño.
Cataratas del Iguazú. Misiones. Argentina.
Dos opciones imprescindibles tienes para visitarlas: el lado brasileño y el argentino. Normalmente, tal como hicimos nosotros también, se combinan ambas aproximaciones. Desde Brasil, la visión es más panorámica (con permiso de la garganta del Diablo), desde Argentina te metes más entre las innumerables pasarelas construidas entre los saltos para visitarlas, a mi parecer, excesivas.
Aguas arriba del río que las da nombre, se encuentra el Salto hidroeléctrico "Caxias". Las aguas tardan desde allí 24 horas en alcanzar las cataratas. Dado que los fines de semana el consumo de electricidad es menor, la central produce menos y, consecuentemente, el caudal es más reducido. De este modo, domingo, lunes e incluso martes son los peores días para visitarlas. Así mismo, los meses de junio, julio y agosto son los de menos pluviosidad. Algo a tener en cuenta si se visitan. Esperemos que las nuevas presas proyectadas no terminen por secar esta, que es declarada una de las maravillas del mundo natural.

Al margen de la belleza de los innumerables saltos de agua, descubiertos por el afamado explorador español Alvar Núñez Cabeza de Vaca en 1541, las cataratas tienen otros muchos alicientes. Desde el punto de vista faunístico, en el parque se pueden observar especies tan interesantes como el Hornero Común (Furnarius rufus), ave nacional de Argentina, el desaliñado Pirincho (Guira guira), el vistoso Carpintero Campestre (Colaptes campestris) ó la atrevida Chara Moñuda, también llamada Urraca Copetona (Cyanocorax chrysops). Pero entre todos, ninguno tan sorprendente, no por menos común, que el Tucán Toco (Ramphastos toco). A las aves, se suman las frecuentes familias de Coatíes (Nasua narica) que pupulan por el parque ó el enorme y aquí  manso Lagarto ó Teyú Overo (Tupinambis teguixin). El término overo se aplica a los animales blanquinegros, como por ejemplo al Silbón Overo (Anas sibilatrix) que veríamos más tarde.
 

Lagarto Overo (Tupinambis teguixin). Cataratas del Iguazú. Misiones. Argentina.

¡Buscando a Wally "modo" fauna!. Tucán Toco (Ramphastos toco). Cataratas del Iguazú. Misiones. Argentina.

Nido del Hornero (Furnarius rufus), ave nacional argentina. El nido da nombre al ave, como se puede observar. Cataratas del Iguazú. Misiones. Argentina.
Carpintero Campestre (Colaptes campestris). Cataratas del Iguazú. Misiones. Argentina.
Inconfundibles nidos de Cacique ó Arrendajo de Lomo Rojo (Cacicus haemorrhous). Cataratas del Iguazú. Misiones. Argentina.

Miriápodo de tamaño sobresaliente. Cataratas del Iguazú. Misiones. Argentina.

Si ves algo caer del cielo en picado, y rápidamente girar y perderse como engullidos por las cortinas de agua de las cascadas, no lo dudes, se trata del Vencejo de Cascada (Cypseloides senex). En verdad esta entrada se hubiera quedado incompleta sin mentar a este soberbio habitante de Iguazú que construye sus nidos en minúsculas, casi imposibles repisas tras las cascadas. No se concocen otros emplazamientos para sus nidos, por lo que su supervivencia depende de las cascadas. Como, obviamente no tenemos fotos del bicho en cuestión, aquí os dejo lo más parecido que se me ocurre para tener una idea del ave: el emblema argentino de las cascadas: un tributo al vencejo de las cascadas.


 Mango Gorginegro (Anthracothorax nigricollis)
En Puerto Iguazú hay un hombre que lleva años querenciando a los colibríes a unos bebederos de agua azucarada en su propio jardín. Se trata de El jarín de los Picaflores. Parar por allí y sentarse en algún banco de su jardín es una oportunidad única para verlos bien de cerca batir sus alas hasta 70 veces por segundo (entre 30 y 70 según la especie). ¡Fue una bonita forma de completar la lista de aves de Misiones!.
Vimos Mango Gorginegro (Anthracothorax nigricollis), Colibrí Gargantilla (Leucochloris albicollis), Diamante de Pecho Verde (Amazilia versicolor), Esmeralda Ventridorada (Chlorostilbon aureoventris), Zafiro Bronceado (Hylocharis chrysura), el Ermitaño Canela (Phaetornis petrei) ó Colibrí Negro (Florisuga fusca).





Esmeralda Ventridorada (Chlorostilbon aureoventris) y Diamante de Pecho Verde (Amazilia versicolor). Jardín de los Picaflores. Puerto Iguazú. Misiones. Argentina.

Pero no sólo las clases taxonómicas superiores nos iban a deleitar en nuestra visita a esta tierra guaraní, cosa que te recuerdan los continuos puestos de artesania local que jalonan las entradas a las cataratas... Como muestra de la enorme riqueza en insectos, concretamente lepidópteros, aquí os dejo unas fotos. Sorprendente la variedad que se concentran en sitios como estos. La primera está realizada en "Puerto Macuco", lugar de embarque para navegar por el Iguazú aguas abajo de las cascadas, hasta ducharte literalmente en el salto San Martín. Evito decir que considero esta experiencia inexcusable una vez aquí.
Mariposa 88 (Diaethria clymena), llamada así por razones obvias o cómo dice mi hijo: se lo ha hecho una mariquita grafitera.

Mariposas libando sales en Puerto Macuco. Iguazú. Misiones. Argentina.
Hamadryas epinome, género experto en camuflaje. Iguazú. Misiones. Argentina.

Desde Iguazú visitamos las cercanas minas de Wanda (cuarzos y amatistas, topacios y geodas). Y en este trayecto, a priori anodino, como un sorpresón inesperado, equivalente al Serval (Leptailurus serval) que pude ver en Tanzania, apareció un ¡¡¡Jaguarundi!!! (Puma yagouaroundi) melánico que cruzó con parsimonia la carretera hasta perderse en la selva. Cuando paseas por los bosques secundarios de Misiones lo haces con la esperanza remota de poder atisvar aunque sólo sea por un fugaz momento la presencia del Jaguar (Panthera onca), pero nunca piensas en cruzarte con una especie como esta.

Visitar Ciudad del Este (Paraguay) era una opción, pero no hubo tiempo. Tercer centro comercial del mundo detrás de Miami y Hong-Kong, es una ciudad muy curiosa, llena de contrabando y un poco al margen de la ley, pero merece la pena visitarla, el acceso es complicado porque sólo puedes pasar a través de un único puente (vigila esto para no quedarte atascado). Se decía que todo este comercio financiaba a Bin Laden. Hace triple frontera con Brasil y Argentina. Ella sola genera más del 50% del PIB de Paraguay.
Skyline de Buenos Aires desde la Costanera Sur. Argentina.
De regreso a Buenos Aires, tuvimos tiempo de añadir algunas especies más a la lista visitando el periurbano parque de La Costanera Sur: El bonito Sietecolores (Tachuris rubigastra), la elegante Garza Cuca (Ardea Cocoy), el Pato Picazo (Netta peposaca), Cerceta Colorada (Anas cyanoptera), Focha de Ligas (Fulica armillata), Zenaida Torcaza (Zeanida auriculata), el Chercán (Troglodytes aeon), el notable Trepatroncos Chico, también llamada Chinchero (Lepidocolaptes angustirostris), la Gaviota Cabecigrís (Larus cirrocephalus) ó el Cardenal de Cresta Roja (Paroaria Coronata). Sí, ya lo sé, es un poco lamentable que casi el mejor sitio de pajareo que visitamos en Argentina, fuera este...

Unas cortas, diríamos pírricas 108 especies, las que salieron al paso, fueron nuestros registros en este viaje que fue de todo menos ornitológico. Dado que la riqueza en avifauna es aquí exultante (998 especies, siguiendo a Clements 6ª), no queda más remedio que regresar... y completar la región de Salta, el Paraná, los esteros del Iberá, la región de Córdoba...


viernes, 9 de diciembre de 2011

Costa Rica IV: Arenal

Costa Rica atesora una sorprendente biodiversidad en parte debido a sus volcanes, que literalmente fueron construyendo el puente que pondría en contacto faunas con orígenes diversos que habían evolucionado por separado durante millones de años (América del Norte puso su fauna Neártica y A. del Sur la suya propia Tropical y si retrocedemos algo más en el pasado incluso deberíamos decir la propia de Gondwana, la que explica por qué las faunas americanas del sur, africanas e índicas guardan tantas similitudes) y que ahora se ponían en contacto, incluida la fauna propia de las islas volcánicas que tuvieron su propia historia evolutiva. De hecho, el itsmo que constituye America Central no se terminó de cerrar hasta hace unos 3-5 millones de años y la península de América del Norte que era la mitad norte de A.Central ya estaba constituida alrededor de hace 60 millones de años. ¡Toda una bomba biológica!


No es raro encontrarse en Arenal con el curioso
Coatí (Nasua narica), llamadó aquí Pizote.


Asi que cada vez que observo un volcán es como ver un ingeniero que pacientemente trabaja con un sentido que sólo conoce él, los demás no pueden más que elucubrar sobre la razón última. Quizá sea Hefesto quien dirige con diligencia desde su fragua estas labores...

Volcán Arenal desde la turística ciudad de La Fortuna.
Es habitual verla con su boina, pero aún así se observan
las coladas de lava que corren por su margen derecha.

Desde La Fortuna es una delicia acercarse al anochecer a disfrutar de las termas de Tabacón, donde puedes observar las coladas de lava que destacan especialmente por la noche mientras tomas una cerveza remojándote en sus aguas de distintas temperaturas.

Anartia fatima, especie común en Costa Rica.
Volcán Arenal.


Arenal fue nuestra última aventura en Costa Rica, desde allí tocaba regresar a Nicaragua...

¡Pura Vida!