martes, 15 de mayo de 2018

Anacamptis champagneuxii

Una de las orquídeas más comunes de los prados húmedos de media montaña. Forma rodales extensos de amplia densidad con muchas de ellas agrupadas a corta distancia debido a su multiplicación vegetativa por tubérculos subterráneos.
Hábitat típico de la Anacamptis champagneuxii en la Sierra del Guadarrama, en el entorno conocido como Ladera de las Viñas. Al fondo, La Pedriza del Manzanares con el Yelmo siempre destacando y el castillo en la parte más baja.
Anacamptis champagneuxii. Sierra de Guadarrama. Madrid.
En la siguiente imagen se ven claramente sus rasgos diagnósticos: la zona central del labelo es blanca, sin máculas, lo que la hace destacar como "semáforos florales" y los lóbulos laterales están plegados hacia dentro. Estos dos rasgos la diferencian de A. morio.
Anacamptis champagneuxii. Sierra de Guadarrama. Madrid.
Cerca de allí, un ejemplo del drama silencioso que se vive todo los años en la reproducción del Sapo Corredor (Bufo calamita). Una puesta llevada a cabo en una charca menguante sin salida sobre un camino de amplio tránsito (paseos a caballo y ganadería, además de paseantes), augura el peor de los finales posibles... están condenados!


domingo, 13 de mayo de 2018

Homenaje al "Pimpájaro" (Brassica Barrelieri)

Poco caso hacemos a una de las plantas más extendidas y que quizá sea de los mejores anuncios de la primavera en estas latitudes. Hermana pobre de uno de los géneros más conocidos de plantas, aún sin saberlo, esta "Brassica" sin utilidad culinaria, humilde, ruderal, fugaz, no pide mucho para darle al campo estampas tan alegres como esta:
Pimpájaro (Brassica Barrelieri). El Boalo. Sierra de Guadarrama. Madrid.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Un momento intenso

Acostumbrado como nos tiene este bicho a sufrir para verlo, siendo las más de las veces no más que un fantasma entre el sotobosque, poco amigo de quedar al descubierto, un paso fugaz por entre el matorral mediterráneo, un equilibrista de los intricados jarales o encinares más apretados de entre los que casi siempre se detecta por su carraspeante canto o por su duro reclamo... cuando se mostró así de pletórico (por su canto) y confiado (por su estado hormonal) y lo que es más increíble, tuve la oportunidad de fotografiarlo, me ofreció uno de los momentos pajareros más bonitos y especiales en mucho tiempo.
Quedé contento con las fotos, pero la verdad es que el "fotograma" condensa en exceso el espíritu de este migrador transahariano recién llegado, pues hace que parezca otra especie, parece posar, nada más lejos de su comportamiento. Las fotos no fueron fáciles, pero ¿quién se acordará de eso? yo ya lo olvidé...
Macho de Curruca Carrasqueña (Sylvia cantillans). Cerca de la Cañada real segoviana en su encuentro con la M-607. Sierra de Guadarrama. Madrid.
Macho de Curruca Carrasqueña (Sylvia cantillans) canta a pleno pulmón posado en la rama de un Fresno. Cerca de la Cañada real segoviana en su encuentro con la M-607. Sierra de Guadarrama. Madrid.
Decir que se está revisando el género Sylvia y algunos autores ya hablan de Sylvia inornata para la especie que se distribuye por la península ibérica. Yo de momento, la dejo donde estaba.

En cuanto a las flores, sigue avanzando la floración primaveral, y van apareciendo las humildes orquídeas ibéricas: algunas, aún pocas, Anacamptis morio y muy localizadas, en rodales de poca extensión y muchas pisoteadas por el ganado, las variables Androrchis mascula.
Anacamptis morio recién florecida. Cañada real segoviana en su encuentro con la M-607. Sierra de Guadarrama. Madrid.
Androrchis mascula. Cañada real segoviana en su encuentro con la M-607. Sierra de Guadarrama. Madrid.
Detalle de Androrchis mascula. Cañada real segoviana en su encuentro con la M-607. Sierra de Guadarrama. Madrid.
Los "botones de oro", dispersos por entre los prados más húmedos...
Ranunculus paludosus (con dudas). Cañada real segoviana en su encuentro con la M-607. Sierra de Guadarrama. Madrid.
Y un narciso que faltó en la salida del finde pasado: Narciso Acampanado (Narcissus bulbocodium). En esta foto se ven especialmente bien los órganos reproductores: estambres (órganos masculinos que llevan el polen), que destacan en marrón y estigma (la parte que debe recibir el polen durante la polinización), que sobresale ligeramente de la corona en la parte derecha de la foto.
Narcissus bulbocodiumCañada real segoviana en su encuentro con la M-607. Sierra de Guadarrama. Madrid.
A los Jacintos Hispánicos (Hyacinthoides hispanica) les cuesta abrirse...
Hyacinthoides hispanica. Cañada real segoviana en su encuentro con la M-607. Sierra de Guadarrama. Madrid.
La cañada está pletórica de agua, cualquier depresión del terreno se ha convertido en una charca donde los renacuajos nadan contrareloj en ese cruel juego de la supervivencia, pues estos aguazales están condenados a desaparecer antes de que llegue el verano. También es una oportunidad para la Hierba lagunera (Ranunculus peltatus), otra especie para la que el tiempo no corre a su favor.
En las dehesas de Fresnos (Fraxinus angustifolia), los encharcamientos no aprenden a respetar los muros de separación humanos... Al fondo a la derecha, próxima floración de gamones. Cañada real segoviana en su encuentro con la M-607. Sierra de Guadarrama. Madrid.
Otros aguazales darán más tiempo a la flora y fauna local, como este arroyo que desde la sierra de Hoyo baja a encontrarse con el Manzanares...
Cerca de la Cañada real segoviana en su encuentro con la M-607. Sierra de Guadarrama. Madrid.