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domingo, 20 de mayo de 2012

Marruecos

Mujer y niño en la Garganta del Dadés. Alto Atlas. Marruecos.
Marruecos tiene muchos puntos a su favor para ser elegido como destino de naturaleza. Yo lo resumiría en dos palabras: accesibilidad y diversidad.
Accesibilidad por Proximidad, Fácil Comunicación, Seguridad y Precio, todas ellas, cuestiones muy a tener en cuenta para hacer del periplo una experiencia única a recordar (y no recordar el viaje por otros aspectos que no tengan que ver con lo que buscas).
Diversidad que va más allá de la multitud de especies que se pueden observar. No se trata ya de su interesante lista de 475 especies (Clements 6ª ed.), hablamos de la calidad de las especies que pueden ser observadas. Y más para los que vivimos en la península ibérica, pues aves que aquí son escasas y engordan las listas de "noticiables" o se encuentran de forma muy localizada, en Marruecos se pueden ver con facilidad. Entre las primeras, las noticiables, podríamos hablar del eléctrico Abejaruco Persa, también llamado Papirrojo (Merops persicus), el soberbio Busardo Moro (Buteo rufinus) o el delicado y ágil Corredor Sahariano (Cursorius cursor). Entre las segundas, las que en la península se observan de forma localizada, hablamos de especies como el elegante Alzacola Rojizo (Cercotrichas galactotes), el garrulo Camachuelo Trompetero (Bucanetes githagineus), la coqueta Cerceta Pardilla (Marmaronetta angustirostris) o el inquieto y difícil Zarcero Bereber (Hippolais opaca), reciente "split" del Z. Pálido "de toda la vida".

Abejaruco Persa (Merops persicus). Erfoud. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Busardo Moro (Buteo rufinus). Oukaimeden. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Corredor Sahariano (Cursorius cursor). Erfoud. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Alzacola Rojizo (Cercotrichas galactotes). Palmeral en la carretera Errachidia-Erfoud. Marruecos. Foto: L. Casasola.
Camachuelo Trompetero (Bucanetes githagineus). Boumalne Dades. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Cerceta Pardilla (Marmaronetta angustirostris) vuelva sobre la laguna de Merzouga, próxima al pueblo del mismo nombre. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Zarcero Bereber (Hippolais opaca). Al-Mansur. Ouarzazate. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Si a estas especies añades las propias del desierto, la lista se hace sumamente atractiva. Con tiempo disponible, la lista se hace más extensa aún si exploras los humedales del litoral marroquí, con su paso migratorio casi continuo y con Merja Zerga como referencia inexcusable. En nuestro caso, en aquella primavera de 2010 (desde el 26 marzo al 04 abril) no nos aproximamos a la costa, que sí que visité años antes por mi cuenta. Tampoco bajamos al mítico Souss Massa, otro motivo para volver de nuevo a la tierra bereber. Aunque sobran motivos para volver por aquí: especies tan escasas y únicas en su distribución Paleártica (no así al sur del Sáhara, donde tiene sus principales feudos) como el Francolín Biespolado (Francolinus bicalcaratus) ó la sola oportunidad de observar al Torillo Andaluz (Turnix sylvaticus), extinto en la península ibérica y muy raro por aquí, probablemente también extinto, suman puntos para elegir otra vez Marruecos. El tiempo dirá...
Como indicador de las opciones de las que hablo, creo que es suficientemente indicativo el total de 24 "bimbos" observados en mi caso, un "mesetario" ibérico que lleva casi 15 años persiguiendo a las aves. Las aves observadas aquí fueron 137 especies y, ya que estamos de cifras, comentar que con este viaje he alcanzado las 900 especies vistas (de un total de unas 10.000 especies mundiales) en todos estos años.
El Alto Atlas desde Oukaimeden. Marruecos.
"EL MURO DE LAS COLLALBAS". ¡¡Hasta 4 especies!!. O. oenanthe, moesta, deserti y una "aberrante" O.halophila. Tagdilt. Boumalne Dades. Marruecos.
Para observar las aves propias de las "hamadas", quizá la mejor referencia sea el internacionalmente conocido como "Tagdilt track", próximo a la turística ciudad de Boumalne Dades, entrada a las archifamosas Gargantas. La primera parte fue desoladora a la vez que sorprendente. Nos habían advertido que tuviéramos cuidado con las manadas de perros cimarrones, pues son potencialmente peligrosos para el hombre y efectivamente nos encontramos con ellos, sin incidencias... pero de lo que no nos había advertido nadie es del gran basurero que, humeante, rompe la monotonía de la vasta llanura con la dispersión de plásticos y restos de todo tipo, incluyendo el hedor de animales muertos y plumas, muchas plumas, como restos de una explotación avícola... y si digo que sorprendente, lo hago porque entre todo aquel desolador panorama, sacamos las primeras aves propias del desierto, criando entre plásticos: Aláudidos y Collalbas son aquí los especialistas en sacarle provecho a un ambiente tan, a priori, yermo y esteril...
Collalba Culirroja (Oenanthe moesta). Tagdilt track. Boumalne Dades. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Collalba Desertícola (Oenanthe deserti). Tagdilt track. Boumalne Dades. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Alondra Cornuda Sahariana (Eremophila bilopha). Tagdilt track. Boumalne Dades. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Calandria Picogorda (Ramphocoris clotbey). Tagdilt track. Boumalne Dades. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Marruecos es diverso en hábitats, con una interesante transición desde la región paleártica hacia la etiópica. Desde la Alta montaña hasta el desierto pedregoso (hamada) para ir en atenuada transicción entrando en el desierto de arena (erg), puerta de entrada al gran Sáhara... Cuando alcanzas las primeras dunas no puedes por menos que contener la respiración ante la impresión de la inmensidad que supone este verdadero mar de arena, con su propia dinámica de movimiento que hace que nunca parezca igual una estampa tan estática.
Dunas de Erg Chebbi, 40 km. al sur de Erfoud es el único "erg" del Sáhara en Marruecos.
Antonio estrenó cámara de fotos en Marruecos. Antes, en Escocia, se manejó la mar de bien con su Leica compacta, pero un cosquilleo iba ya alimentando su deseo de dar el salto!. En Marruecos iba ya bien equipado con su reflex digital y con un versátil 100-400 con estabilizador interno. Pero no siempre... y cuando paseaba el territorio de una Curruca Sahariana (Sylvia nana), algo se movió con rapidez bajo la arena atrapando a una desdichada lagartija. ¡No se lo podía creer! Era una Víbora de la Arena (Cerastes vipera), ¿Quién podía pensar que la fortuna le reservaba un momento como ese? Por suerte, tenía el iphone a mano y pudo sacar la foto que daría credibilidad a su historia, porque la reflex estaba en el coche! Tras este acontecimiento creo que no le ví dejar la cámara ni cuando iba al servicio...
Víbora de la Arena (Cerastes vipera)  atrapa Mesalina de Anteojos (Mesalina guttulata) ¿? en las proximidades de Auberge Caravanne. Erfoud. Marruecos. Foto: A. Guadilla.
Al norte, la impresionante cordillera del Atlas con el Toubkal y sus 4.167m. como techo provee diferentes hábitats, desde bosques esclerófilos, acebuchares, arganes, encinas, enebros, cedros o coníferas (Tetraclinis sp.) hasta la alta montaña y sus duras condiciones. Mi impresión fue que al cruzar la coordillera, que nosotros hicimos a través del paso de Tizi-n-Tichka, pasamos de región biogeográfica. La vertiente norte, o más bien debería decir noroeste o atlántica es más húmeda con "canutos" y sus adelfas (Nerium oleander) incluidas. Al pasar a la vertiente Sur se nota la mayor sequedad -y el dominio inmediato, en altura, de los Sabinares- que se acentúa según pierdes altitud. Cuando alcanzas el valle, ya sólo se ven palmeras como árboles de cierto porte.
En la vertiente norte pudimos observar al interesante Pito Real Bereber o Pico de Levaillant (Picus viridis vaillantii), una subespecie que carece del característico antifaz negro propio de la subespecie nominal, al igual que nuestro "sharpei", del que se diferencia por su bigotera negra en el macho para el vaillantii y, en ambos sexos, por el claro borde blanco que se observa por encima de la bigotera.

 Pico de Levaillant (Picus viridis vaillantii). Alto Atlas. Marruecos.

Otras de las "subespecies" con la que nos cruzamos en esta cara norte fueron el "célibe" Pinzón Vulgar Africano (Fringilla coelebs africana) y el simpático Herrerillo Azul Africano (Cyanistes caeruleus ultramarinus).
Pinzón Vulgar Africano (Fringilla coelebs africana) sobre nogal. Alto Atlas. Marruecos. Foto: L. Casasola.


Herrerillo Azul Africano (Cyanistes caeruleus ultramarinus). Alto Atlas. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Y hablando de subespecies, claro "recordatorio" de la zona de transición que atravesábamos, pues las subespecies no son otra cosa que una forma de transición, de evolución, también observamos en la primera parte del viaje, próximos a Marrakech, a la inquieta Lavandera Blanca subpersonata (Motacilla alba subpersonata).
Lavandera Blanca subpersonata (Motacilla alba subpersonata). Marrakech. Marruecos. Foto: J.M. Baena.
Y ya que estamos de subespecies, también por Marruecos se distribuye una subespecie de nuestro Alcaudón, el Alcaudón Real "algeriensis" (Lanius meridionalis algeriensis).
Alcaudón Real "algeriensis" (Lanius meridionalis algeriensis). Torf, cerca de Erfoud. Marruecos. Foto: J.M.Baena.
No lejos de allí, un gran momento cuando tras una intensa búsqueda pudimos observar al Buitrón Desertícola o Prinia Desértica (Scotocerca inquieta).
Prinia Desértica (Scotocerca inquieta). Torf, cerca de Erfoud. Marruecos. Foto: J.M.Baena.
Momentos especiales hubo muchos: La impresionante vista de la laguna de Merzouga "atestada" de la escasa, en España, Cerceta Pardilla (Marmaronetta angustirostris) junto a los bonitos Tarros Canelos (Tadorna ferruginea) mientras volaban sobre nosotros pequeños grupos de Gangas Coronadas (Pterocles coronatus) y Gangas Moteadas (Pterocles senegallus) buscando un sitio seguro donde abrevar; los puntuales encuentros con especies tan escasas y difíciles como el Chotacabras Egipcio (Caprimulgus aegyptius), la Prinia Desértica (Scotocerca inquieta), el Búho Desértico (Bubo ascalaphus) o la Curruca Sahariana (Sylvia nana); la ya comentada visita a las llanuras de Tagdilt, la intensidad de pisar las primeras dunas del Sáhara en Erfoud o nuestra aproximación a la alta montaña, facilmente accesible desde Oukaimeden... Esto, unido al gran nivel fotográfico de la excursión (gracias a todos por darle calidad a esta entrada con vuestras fotos) hace muy difícil hacer una selección de fotos, no cabe aquí todo, os dejo algunas más...
Alondra Ibis (Alaemon alaudipes). Erfoud. Marruecos. Foto: JM. Baena.
Turdoide Rojizo (Turdoides fulva). Al Mansur. Ouarzazate. Marruecos. Foto: S.Villa.
Ganga Coronada (Pterocles coronatus) vuela sobre la laguna de Merzouga, buscando el mejor sitio para bajar y saciar su sed. Marruecos. Foto: L. Casasola.
Búho Desértico o Berberisco (Bubo ascalaphus). Rissani. Marruecos. Foto: G.Lorenzo.
Un momento para la flora: En España, el género de las parásitas Orobanches incluye plantas menudas y de flores con colores poco llamativos como malvas, purpúreas, beiges... Así que cuando nos topamos con esta representación bereber, nos quedamos realmente sorprendidos de su espectacular floración.
Orobanche sp. Al Mansur. Ouarzazate. Marruecos.
Belleza Tozuda. Marruecos.

Si he "tirado" de otros para las fotos no ha sido sólo por la mayor calidad de estas frente a las que hubiera hecho yo. En Marruecos experimenté con una cámara de video, creí buen momento el salto tecnológico de las primeras cámaras en HD con 25X. Aquí os dejo el resultado... el último video es un resumen con todas las aves que pudimos fotografiar o grabar en video. Os dejo a vosotros la identificación. Por cierto, las aves empiezan en el minuto 03:12!!!!


miércoles, 22 de febrero de 2012

Tanzania VIII: Selous walking Safari

Rufiji River Camp en un lodge con tiendas de lona y un baño anexo de ladrillo. No tiene ningún tipo de vallado y aunque su ubicación sobre un alto talud del río funciona a modo de fortaleza, sólo lo hace para una pequeña parte de su perímetro, así que, realmente, no hay impedimento para que los animales lo atraviesen sin obstáculos que superar. La primera noche estuve mosqueado, horas en vela, por los ruidos que se escuchaban del tránsito de "algún animal" por entre las tiendas. Mi mayor deseo era poder ver, al menos escuchar, al Cárabo Pescador Común (Scotopelia peli) y en ese deseo yo me andaba y eso me hacía estar alerta... Mi mujer insistía que eran imaginaciones mias, pero al amacener pude ver las huellas "artiodáctilas" (número de pezuñas impar) sobre la arena rastrillada del día anterior... ¡¡¡Al menos un Hipopótamo Común (Hippopotamus anphibius) había pasado la noche rondando por el campamento!!! Y no fue el único: un potente rugido a media noche y el paso de una piara de Potamóqueros de río (Potamochoerus larvatus) completaron aquella intensa e inolvidable noche.
Gecko ¿Cnemaspis uzungwae? sobre la lona de la tienda de Selous. Tanzania.
El cansancio acumulado de la noche anterior me hizo caer rendido la segunda... A media noche, un codazo de mi mujer me despertó. Javi, algo está empujando la tienda! Efectivamente, un marcado abultamiento se movia a través de la lona y un ruido de masticación se oía a la perfección. Así era, el hipopótamo apuraba las briznas de hierba fresca que crecían en la base de la tienda, donde el cortacéspedes no llega. Me acerqué a la mosquitera para confirmar sospechas, la mitad de la misma la cubría el orondo cuerpo del animal. Entre él y nosotros sólo había un trozo de tela, ó de mosquitera... Cuando paraba de masticar, nosotros parábamos de respirar... pues creo que lo hacía para escuchar cualquier amenaza que pudiera inquietarle... Tuve la tentación de coger la cámara para dejar registro del momento, ¡no quiero ni pensar qué pasa cuando a media noche le metes un flashazo a un bicho malhumorado de 3 toneladas!
Hipopótamo Común (Hippopotamus anphibius): El responsable del mayor número de muertes por animales en África (excluido el mosquito). Selous. Tanzania.
Walking Safari. Selous. Tanzania.
En cuanto a la forma de visitar Selous, destacan dos actividades que son únicas: el paseo por el río Rufiji y los Safaris a pie. Pertrechado con un fusil que carga una vez que abandonas el perímetro del campamento, un guía te conduce en un recorrido a pie por la reserva. Cuando caminas por un sendero y te encuentras con estos restos recientes de Elefante (ver foto izquierda), ¡da cosica! andan cerca, ¡piensas!
Tras tantos kilómetros en coche y barca, recorrer a pie la reserva fue una experiencia emocionante y divertida, con algo de tensión también. El recorrido terminó en un árbol de Ébano, donde nos recogió un jeep con el que continuamos la visita.

Árbol del Ébano, género Diospyros. Selous. Tanzania.
Preciosa flor de bulbosa. Detalles que sólo a corta distancia se pueden disfrutar. Selous. Tanzania.
Honestamente, el paseo de la tarde fue un poco frustrante: buscamos Leopardo, León y Licaón sin éxito. Lo mejor, la clase práctica de identificación de rastros de animales. No hay que olvidar que en esta reserva se cazaba hace no mucho tiempo y hasta que los animales cambien su actitud, se llevarán años... Quedaba lejos la confianza que mostraban los animales en el archivisitado Ngorongoro. Aquí quedan algunos de los momentos vividos: desde el más intenso, la falsa carga de este Elefante, a la más tierna, protagonizada por una familia de Babuino Amarillo (Papio cynocephalus), especie más pequeña que el más común y abundante del norte de Tanzania Papio anubis. Y de subespecies, en Selous también se mueve otra: el Ñú "Nyassa" (Connochaetes taurinus johnstoni).
Joven de Elefante Africano (Loxodonta africana). Selous. Tanzania.
Babuino Amarillo (Papio cynocephalus). Selous. Tanzania.
Ñú "Nyassa" (Connochaetes taurinus johnstoni), subespecie propia de Selous. Tanzania.
Tardó en dejarse ver, pero al final pudimos registrarlo y apuntarlo en la lista. Tras ver en repetidas ocasiones a su primo hermano el "piquigualdo", sobre Hipopótamo y Búfalo, observamos al Picabuey Piquirrojo (Buphagus erythrorhynchus) peinando literalmente el pelaje de una girafa. Estas especies, endémicas de las sabanas africanas, me resultan de lo más interesante, por sus hábitos tanto mutualistas como parásitos. Se han registrado comportamientos similares entre los pinzones de las islas Galápagos, concretamente en los llamados Pinzones Vampiro (Geospiza difficilis septentrionalis) que empezaron desparasitando a los Piqueros de Patas Azules (Sula nebouxii) y han terminado siendo el azote de estas aves, a las que acosan sin piedad produciéndoles notables hemorrágias. Realcionado con este tema, os recomiendo este gran blog: "la ciencia y sus demonios".
Picabuey Piquirrojo (Buphagus erythrorhynchus), "el deseado". Selous. Tanzania.
Aquí os dejo otros de los momentos que pudimos vivir en esta inmensa reserva.
Tántalo Africano (Mycteria ibis). Selous. Tanzania.
El feo Marabú Africano (Leptoptilos crumeniferus). Selous. Tanzania.
Un antílope muy esquivo: macho y hembra de Antílope Jeroglífico (Tragelaphus scriptus). Selous. Tanzania.
La llamada "comida rápida de África". Impala (Aepyceros melampus). Selous. Tanzania.
Mono ó Cercopiteco Vervet (Chlorocebus pygerythrus). Se observan sus atributos de intenso color azul. Selous. Tanzania.
De África continental saltamos a Zanzibar. De nuestra relajada estancia allí, destacar este simpático habitante de los jardines del complejo donde estuvimos alojados.
"Bush Baby" ó Gálago de Zanzibar (Galagoides zanzibaricus). Zanzibar. Tanzania.
Dejamos África pensando, siempre se debe pensar, en volver. No hay sitio igual. Es el destino, sin adverbios.
Sobre una impresionante lista de 1.120 especies (Clements 6ª ed.) anotar sólo 164 es una cifra ridícula. Pero he de reconocer que más allá de los números, cada vez disfruto más sin buscar nada en particular, dejándome sorprender. Y para eso, África es única.

jueves, 16 de febrero de 2012

Tanzania VII: Selous, río Rufiji

El sur también existe y, en Tanzania, es sobresaliente.
Queríamos conocer algo diferente a la ruta norte, la más popular de Tanzania y que incluye Tarangire, Manyara, Ngorongoro y Serengueti. Tras esta, los más andarines suelen optar por la ascensión al Kilimanjaro, los casi 6.000 m. de el techo de África. Nosotros dudábamos entre visitar Gombe ó Mahale, las selvas donde habitan los Chimpancés (Pan troglodytes) y otra fauna selvática ó seguir al sur y visitar alguna de las reservas menos conocidas y menos abiertas al turismo. Elegimos Selous.
A Selous sólo se accede vía aérea...
río Rufiji. Selous. Tanzania.



Bancales arenosos en constante cambio debido a las dinámicas de sedimentación en el río Rufiji. Selous. Tanzania.
Aproximación a la pista de aterrizaje, que nace desde un talud en el río Rufiji. Selous. Tanzania.
Selous es una reserva que históricamente se ha dedicado y se dedica en su mayor parte a la caza, aunque el extremo norte está abierto al turismo incruento de cámaras y contacto con la naturaleza. Selous es enorme, tanto como Aragón y Cantabria juntos, unos 54.600 km². Es, de hecho, una de las reservas mayores del mundo. Para mi, inimaginable. ¿Qué se puede conocer realmente de un área tan masiva en tres días? Comparativamente, la Zona de Conservación de Ngorongoro es un territorio protegido ridículo, de "sólo" 8.288 km² (aún así, mayor que la Comunidad Autónoma de Madrid), de los que sólo unos pírricos 264 km² (18x21km.) ocupan el propio cráter, la zona que visita la mayoría de la gente.
Sin tiempo para dejar el equipaje en las tiendas, situadas sobre un talud de un recodo del río (maravillosas vistas al atardecer), nos subimos a unas barcazas de suelo plano para recorrer las orillas del Rufiji (el río más caudaloso de Tanzania) y observar, desde esta privilegiada situación, una miríada de aves y otra fauna más notoria. Los más abundantes, los abejarucos, con tres especies: Abejaruco Frentiblanco (Merops bullockoides), el más abundante y de colonias más numerosas, el Abejaruco Chico (Merops pusillus) y Abejaruco Montano (Merops oreobates).

Colonia de Abejaruco Frentiblanco (Merops bullockoides). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Colonia de Abejaruco Frentiblanco (Merops bullockoides). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Abejaruco Frentiblanco (Merops bullockoides). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Abejaruco Chico (Merops pusillus). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Tras los abejarucos, destacar sus primos Coraciiformes, los Martines, incluyendo el preciosista y liliputiense Martín Pescador Malaquita (Alcedo cristata), el devoto Martín Pescador Pío (Ceryle rudis) ó el más terrestre Alción Cabeciblanco (Halcyon leucocephala). Increíble la corta distancia a la que pasábamos de sus orillas y de las perchas desde donde estos piscívoros esperaban la mejor oportunidad para lanzarse como sólo ellos saben, como balas de precisión con cálculo incluido de la reflexión de la luz para corregir el ángulo de entrada en el agua.

Martín Pescador Malaquita (Alcedo cristata). río Rufiji. Selous. Tanzania. ¡maldito liquen!
Martín Pescador Pío (Ceryle rudis). río Rufiji. Selous. Tanzania.

Alción Cabeciblanco (Halcyon leucocephala). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Íbamos sumando especies a cada paso. Opciones de navegación como esta, en África, desde la que cómodamente observar las especies a corta distancia, son únicas y en esto, Selous se lleva la palma. Recordaba el paseo por el Chobe (Botswana), que siendo también espectacular, es muy concurrido y no disfrutas del entorno del mismo modo, con esta quietud y ausencia total de murmullos u otros ruidos de origen humano. Al margen de las especies, el entorno tiene el atractivo de los bosques mixtos de palmeras del género "Borassus" destacando en altura con el resto de vegetación, Tamarindos y otra vegetación arbustiva riparia incluida.
Borassus aethiopium destacan entre otra vegetación de menor porte. río Rufiji. Selous. Tanzania.
río Rufiji. Selous. Tanzania.
...el huidizo y de ojos descomunales Alcaraván Acuático (Burhinus vermiculatus), la potente Garza Goliat (Ardea Goliath), la cosmopolita Garceta Grande (Egretta alba), la Garcita Verdosa (Butorides striatus), la rara Cigüeña de Abdim (Ciconia abdimii) ó el frugívoro Buitre Palmero (Gypohierax angolensis) como ejemplos de la enorme variedad que concentra el río.

Garceta Grande (Egretta alba). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Garza Goliat (Ardea Goliath). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Alcaraván Acuático (Burhinus vermiculatus). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Pero, de entre las aves, la más notable y especial de las que pudimos ver fue el interesante Rayador Africano (Rynchops flavirostris). Lamento no poder ofrecer una mejor foto de este especializado pescador que, como su propio nombre indica, "raya" la superficie del agua con su especializado pico de mandíbulas de diferente longitud hasta que se encuentra con un pez que nade en superficie. En ese momento, al mismo tiempo que cierra casi automáticamente su pico, vuelve su cabeza hacia sus pies para compensar el avance de su vuelo y permitir recoger su presa. Los rayadores crían en las playas temporales que deja el río en su dinámica de transporte y sedimentación, así que están expuestos al pisoteo de los Hipopótamos, Elefantes ó algún otro mamífero de gran tamaño. Entre sus enemigos, debe defender la puesta del voraz Varano del Nilo (Varanus niloticus), entre otras especies que observamos en las inmediaciones.
Rayador Africano (Rynchops flavirostris). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Al días siguiente volvimos a remontar el río hasta alcanzar la isla de los pájaros: una garcera en la que criaban Picotenaza Africano (Anastomus lamelligerus), Garza Real (Ardea cinerea), Garza Cabecinegra (Ardea melanocephala) y Espátula Africana (Platalea alba). Fue complicado llegar, pues tuvimos que atravesar una serie de bajíos en los que la panza de la barcaza se quedaba semiencallada y le costaba avanzar. En ocasiones tuvimos que ayudarnos de largas varas para salir del paso. La tensión la ponían hipopótamos y cocodrilos que no perdían ojo de nuestros avatares. Con el río en acusado estíaje, pero siendo una fuente de agua permanente, Antílopes Acuáticos (Kobus ellipsiprymnus), Elefantes y Búfalos Cafres (Syncerus caffer) como este viejo macho se acercaban a saciar su sed.

Picabuey Piquigüaldo (Buphagus africanus) sobre Búfalo Cafre (Syncerus caffer). río Rufiji. Selous. Tanzania.

Garza Real (Ardea cinerea). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Espátula Africana (Platalea alba). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Picotenaza Africano (Anastomus lamelligerus). río Rufiji. Selous. Tanzania.
Pese a haber emepezado ya la cria, la Espátula Africana (Platalea alba) no deja de incorporar material al nido para tenerlo en perfectas condiciones. río Rufiji. Selous. Tanzania. río Rufiji. Selous. Tanzania.
No creo que se me borraba la sonrisa de la cara en todo el camino de regreso a nuestras tiendas. Si la felicidad tiene una cara, debí hacerme una foto. Extasiados puede resultar un tanto cursi, pero no encuentro mejor modo de definir la sensación tan completa que vivimos. Esa noche, volvimos a nuestras tiendas para pasar una noche que no olvidaríamos...