miércoles, 5 de diciembre de 2012

Tritones

"Poseidón despertaba las tempestades al montar en su carro. Los caballos de cascos de bronce creaban con su pataleo las olas que tragan a los navíos. Los tritones de su cortejo lanzaban por sus caracolas los mugidos atmosféricos que tronchan los mastiles como cañas."
(Blasco Ibañez, Mare Nostrum)
 
Según la mitología griega, los tritones eran seres similares a los sirenos, mitad hombre y cola de pez. Como en otros muchos seres de la mitología griega, estas apariencias intermedias entre hombres y animales eran habituales y estimularon la idea de la metamorfosis. De tal modo, no es extraño que estos anfibios urodelos terminaran recibiendo este apelativo.

De entre las especies de tritones que podemos observar en la Península Ibérica, quizá la más fácil de localizar en los cuadrantes nor y suroccidental sea uno de nuestros endemismos: el Tritón Ibérico (Lissotriton boscai).

Larva de Tritón Ibérico (Lissotriton boscai). Entorno del P.N. Monfragüe. Cáceres.

Larva de Tritón Ibérico (Lissotriton boscai). Sierra de La Culebra. Zamora.
La larva de Tritón Ibérico (Lissotriton boscai) posee desde que sale del huevo las características branquias externas en forma de tres penachos (se observa en la segunda foto) y la cola perfectamente desarrollada. Por contra, las extremidades aparecen gradualmente, primero las anteriores y luego las posteriores, momento de desarrollo en el que encontramos al ejemplar de la foto superior. Todo este proceso es controlado por la tiroides, pudiendo prolongarse el estado larvario en función de las condiciones ambientales (neotenia, cuyo caso más extremo conocido es el del Axolote). Aunque esta metamorfosis no es tan espectacular como en los anuros, implicará cambios importantes como la reabsorción de la aleta de la cola, la destrucción de las branquias externas y un cambio en la estructura de la piel. En anuros, los cambios son más notables, y casi todos los órganos sufren algún tipo de modificación.
Larva de Tritón Ibérico (Lissotriton boscai) recien metamorfoseada. Linarejos. Sierra de La Culebra. Zamora.
Macho adulto reproductor de Tritón Ibérico adulto (Lissotriton boscai). Entorno del P.N. Monfragüe. Cáceres
Los tritones han sido y son quizá el mejor motivo que encuentro para detenerme en cualquier poza, charca o pilón (con permiso de los odonatos). Es una atracción irresistible para mi, no lo puedo evitar. Me parecen animales muy interesantes de biología sorprendente. Son seres rústicos de enorme adaptabilidad, lograda por la presencia de dos fases, la terrestre para épocas más secas y la acuática, la utilizada para la reproducción. La transformación que experimentan entre fases, sin ser muy acusada, es importante, destacando en la fase acuática la presencia de una aleta dorsal aplastada longitudinalmente. Siempre hay que acercarse a ellos con respeto, evitando que sufran un colapso hipotérmico por el cambio de temperatura que supone el sacarlos de la charca.
Fase acuática de macho adulto de Tritón Jaspeado (Triturus marmoratus), "hemano mayor de nuestro Tritón Pigmeo y especie más septentrional. Arribes del Duero. Salamanca.
Hembra (reconocible por la linea dorsal anaranjada) en fase terrestre de Tritón Pigmeo (Triturus pygmaeus). Valverde de la Vera. Cáceres.

3 comentarios:

  1. Buena clase de tritones, sí señor. Gracias por la lección, profe :-)
    Un abrazo!!!

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  2. Ya veo que dominas todas las ramas de la zoologia...

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  3. La verdad es que se aprende escribiendo!! ;-)

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